No estoy en este mundo para colmar tus expectativas, y tú no estas en este mundo para colmar las mías. Tú eres tú y yo soy yo. Y si por casualidad nos encontramos, será hermoso.
Más vale que no tengamos que elegir entre el olvido y la memoria. Será mejor que aprendas a vivir sobre la línea divisoria que va del tendio a la pasión.