
Vomité lágrimas
hoy por la mañana.
Siempre sueño con (el imposible de) nuestra fotografía.
Intente involucrarme con lo indecible de tu mundo
para descubrirte
y colocarte desnudo frente a vos.
¡Mírate!
conoce tu naturaleza.
Mi cometido fue perverso;
broto desde tu interior, inconsciente, demasiada luz.
Yo, ahora, ciega.
Vos, siempre, ausente.
¿Es aquí donde aguarda mi muerte?
Quise solamente depositar
entre los pliegues de tu piel
todo aquello que extraño de mí.
Unirme a vos para latir con el mundo
inconmensurablemente.
(a F.H.)