Buenos Aires.
5 de Febrero de 2010 - Tormenta intensa,
probable alerta meteorológica.
Llueve,
cada vez más fuerte.
cada vez más peligroso.
cada vez más sonoro.
La humedad aumenta; tengo unas ganas increíbles de hacer el amor.
No puedo aguantarlas más, pero no hay nadie que me ame... Nadie.
Y, encima, llueve a cantaros...
Te juro por mí alma,que si supiera donde encontrarte,
me iría corriendo a tu casa, no importa que tan lejos
o fuera de tiempo esté ella de mí.
Recostarme entre tus sábanas, no las conozco pero sé que me urge
sentir su tela, olerlas, rozarte, que me roces. Tener tu piel sobre mi piel,
que deseas ardientemente mi piel sobre tu piel. Tus dientes mordiendo suavemente
mi labio inferior. Mi lengua intentando ahogar tu lengua en tu garganta. Y luego, tu lengua lamiendo mis pezones. Y despacio, mi lengua y la yema de los dedos de mi mano derecha dibujando en tu espalda un mapa con forma de corazón... Y tu lengua, y la mía. Y un abrazo,
sudor, el estallido final, la pérdida de la conciencia: El paraíso.
Tus sábanas, tu aroma.
Tu calor.